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Robert Duvall, Una Pasión por el Tangoduvall - tapa

Por Carlos G. Groppa
Que los actores de Hollywood bailen tango en las películas, no es ninguna novedad. Desde el cine mudo, con la aparición en 1921 de Rodolfo Valentino bailando un tango en "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", pasando por Douglas Fairbanks y Charlie Chaplin hasta Gene Kelly, Al Pacino y Robert De Niro, fueron numerosas las luminarias que han bailado el atrapante baile argentino ante las cámaras. Ahora, le toca bailarlo a Robert Duvall en "Assassination Tango", la última de una serie de películas en las que el tango es parte integral de la vida de los personajes.
Y si bien la afición de Duvall por el tango es conocida desde largo tiempo atrás, el actor demuestra ahora que no sólo puede hacer una película involucrando al tango, sino que incluso puede bailarlo con refinada soltura.
-Me gusta esa música..., me da una sensación placentera cuando puedo bailarla -dijo el actor en rueda de prensa.
Nominado en cinco oportunidades para los premios de la Academia, Duvall, que ganó el Oscar al Mejor Actor con su trabajo en "Tender Mercies" (1983), regresa a la pantalla plateada con "Assassination Tango" mostrando su triple faceta de escritor, director y actor, que antes había desarrollado en "The Apostle" (1997), película que le valió una nominación al Oscar como Mejor Actor.
En "Assassination tango" Duvall une su pasión por el tango con su amor por el cine al explorar, en medio de una trama policial, la influencia de la música ciudadana de Buenos Aires en su entorno natural porteño. Su pasión por el tango se remonta a casi un par de décadas atrás, al quedar fascinado con esa música después de asistir al estreno en Broadway del musical "Tango Argentino".
-Me hizo querer viajar a la Argentina, y una vez allí, me di cuenta lo poco que sabía sobre el tango. Entonces comencé a viajar a la Argentina cada vez que podía, para sumergirme en el mundo del tango en busca de solaz personal, pero también con la idea de que algún día podría hacer una película sobre ese tema.
Desde entonces, unas de sus principales metas fue realizar una película con el tango entretejido en la trama. Tras varios años de esfuerzos, su largamente acariciado sueño se hizo realidad con "Assassination Tango".
El actor, de 71 años, encarna en la película a un asesino a sueldo que mantiene un fuerte lazo afectivo con su novia neoyorquina y la pequeña hija de ella. Contratado para matar a un general argentino responsable de la muerte de muchos inocentes, tiene que viajar a Buenos Aires para cumplir con el trabajo. Al verse obligado a pasar más tiempo de lo que pensaba en la capital argentina, debido a un cambio en los planes del general, descubre las milongas. Al frecuentarlas para consumir su espera, se siente atraído por una hermosa bailarina, que lo introduce en el sensual y misterioso mundo del tango.
Filmada casi íntegramente en Buenos Aires, la ciudad cautivó a Duvall tanto como su música.
-Filmar en la capital argentina fue fantástico -manifestó el actor-. Es mi lugar favorito. Me gusta la vida de Buenos Aires más que la de ninguna otra ciudad que he conocido.
Fue su amigo Francis Ford Coppola, que lo dirigió en "Apocalypse Now" (1979), quien le sugirió que debería hacer algo combinando su amor por el tango con su amor por el cine.
-Tres meses después de ver "Tango Argentino" viajé a la Argentina y visité los clubes de tango donde descubrí que ahí el baile era totalmente diferente. Las exhibiciones en esos lugares las hacían los milongueros, pero en los escenarios estaban a cargo de jóvenes profesionales. Son dos cosas diferentes. Ambas muy lindas, pero como los milongueros de antes se van muriendo, el tango ahora es hecho para exportación y está en manos de gente joven que puede viajar, enseñar y hacer exhibiciones. Creo que el tango es un baile individual. Cada bailarín tiene su propio estilo, su propio enfoque, su propio cariño y percepción por la música y el baile.
Duvall, determinado a volcar su pasión por el tango en la pantalla, se abocó a escribir él mismo la historia de "Assassination Tango".
-La escribí en un mes, hace diez o doce años. Se me ocurrió la idea y la escribí, pero después pensé que el tango nunca me devolvería nada positivo. Así que la guardé. Años más tarde se la enseñé a Coppola y le gustó. Y como a él siempre le había gustado el tango, decidió producirla. Su compañía productora disponía de dinero suficiente como para producir diez películas de diez millones cada una. Nosotros sólo necesitábamos seis millones y medio, un presupuesto muy bajo comparado con otras películas en las que se invierten cien millones de dólares.
Puesto el proyecto en marcha, la dificultad mayor de Duvall fue encontrar su compañera de reparto. El actor quería una actriz hispana que supiera bailar tango, hablase buen inglés, y que además, para darle autenticidad al personaje, tuviese un acento argentino. En su fuero interno buscaba a alguien que principalmente supiese bailar tango. El prefería enseñarle a actuar a una bailarina, y no enseñarle a una actriz a bailar tango.
La elección recayó en Luciana Pedraza, bailarina argentina de 31 años y su compañera en la vida real. Sin experiencia como actriz, Luciana tenía en su haber el compartir con Duvall su pasión por el tango que practicaban a diario en la pista de baile que el actor se hizo construir especialmente en su estancia en Virginia.
-Yo había escrito el papel pensando en María Nieves, una bailarina que había obtenido muy buena crítica en Argentina y en España con una comedia musical. Si bien María Nieves es una actriz con talento natural, me di cuenta que de haberla contratado para el papel que originalmente había escrito para ella, hubiese tenido que usar subtítulos y excesivo español.
En la película, el personaje encarnado por Luciana inicia a Duvall en el tango argentino, pero en la vida real fue a la inversa.
-La conocí hace muchos años en Buenos Aires, mientras yo estaba rodando una película en la calle. Ella se acercó y me invitó a la inauguración de una tanguería. A la noche siguiente fuimos a un club a bailar. Ella nunca había estado allí. Cuando afianzamos nuestra relación, Luciana comenzó a interesarse por el tango y aprendió a bailarlo. Al principio tuvimos algunas discusiones y recuerdo que decía que yo bailaba muy atropelladamente. Ahora baila mejor que yo. Claro... tiene una ventaja: es argentina y creció escuchando tangos.
Pero a su vez, para trabajar en la película Luciana tenía una desventaja: no era actriz. Detalle que pareció no importarle a Duvall, que se tomó el tiempo necesario para enseñarle acertadamente el oficio.
-Mientras filmábamos yo le decía que improvisara cada vez que estuviera frente a las cámaras. Improvisamos mucho. En el momento de filmar ella se distanciaba completamente de mí, y luego entraba en escena y actuaba. Filmábamos con dos cámaras. Al improvisar, nadie sabía qué era lo que estábamos haciendo.
Durante las noches libres de filmación en Buenos Aires, las milongas porteñas vieron a la pareja "sacarle viruta al piso". Almagro, Suderland, Grisel...
-...y "La Biela", ese gran café de Buenos Aires que está en una esquina de La Recoleta donde se corrían picadas con los autos. Es mi esquina favorita en el mundo. Tiene los mejores mozos. Uno puede ir allí a las ocho de la mañana y quedarse hasta las tres de la tarde y ver a cientos de personas pasar por la vereda.
A pesar de su experiencia y haber aprendido con los mejores maestros de tango argentino, Duvall no se considera a sí mismo un capacitado bailarín de tango.
-Uno va a la Argentina y el mundo del tango le resulta confuso; a nadie le gusta como baila el otro. Los bailarines son peores que los actores, critican todo: esto, aquello y lo de más allá. Nunca podría bailar tango profesionalmente, a menos que vuelva a ser joven.
Duvall llama a Buenos Aires su segunda casa. Él dice sentir la ciudad, y su sentimiento se manifiesta en la atención por el detalle que insistió poner en la película, tal como asegurarse que los actores hablasen el español que se habla en la Argentina.
-Es una cultura específica bastante única y tiene su propia identidad -remató el laureado actor##
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