Tapa 120






Adquiera la colección completa de TANGO Reporter. Una verdadera enciclopedia del Tango.

Biografías, entrevistas, anécdotas, letras de tango. comentarios de discos, y mucho más, escritos por las mejores plumas del tango actual.

Quedan muy pocas colecciones. Adquiérala antes que se agote

Para más información haga click aqui.

Tango Reporter, 8033 Sunset Blvd., #704, Los Angeles, CA 90046, USA
Para más información, envie un e-mail

No se pierda otras Notas de Tapa sobre Robert Duvall, Jose Luis Borges, Julio Cortazar, Astor Piazzolla, Rodolfo Valentino, Carlos Gardel y otras personaliades tanto argentinas como internacionales ligadas al Tango.
Tapa libro



Ya apareció!!! The TANGO in the United States (en inglés) por Carlos G. Groppa. La historia del Tango en los EE.UU. desde sus antecedentes en Argentina, Paris y Londres hasta la actualidad. Cubriendo bailarines, músicos y cantantes, hay capítulos dedicados a Fresedo, Cobián, Canaro, Gardel, Piazzolla y otras grandes figuras del tango argentino que actuaron durante largas temporadas en los EE.UU. Solicitelo en librerias o en amazon.com,

TANGO Reporter

8033 Sunset Blvd., #704

Los Angeles, CA 90046, USA

Tel.: 323/654-6268

TANGO Reporter
Tapa 125
Tango y Bolero - Bolero y Tango
Por Ricardo Ostuni


La nostalgia siempre está de moda. No recuerdo exactamente dónde escuché la frase (presumo que era el título de un espectáculo musical) pero, con las disculpas del caso, decidí apropiármela porque expresa, cabalmente, la presencia de esa melancolía que nos trae el recuerdo de dichas lejanas.
Uno de los epítetos más singulares con que se quiso combatir al tango, fue motejándolo de triste porque casi siempre habla del pasado. Y es así porque el tango es la utopía de querer vencer al tiempo, de recuperar lo que se fue, el regreso imposible a un ayer pleno de añoranzas. Esa es la mentada tristeza del tango, la que no comprendían los muchachos del rock hace más de tres décadas, porque todavía no tenían pasado. Hoy, asistimos también a sus nostalgias, a sus reencuentros y a la recordación de grupos que aparecieron cuando los melancólicos cincuentones actuales apenas tenían veinte años. La nostalgia es también una cuestión de tiempo.
La mañana en que escribo estas líneas está gris, plomiza y llueve a ratos. La lluvia y el silencio invitan a la recordación. En mi viejo equipo musical, hay sonidos de tangos y boleros.
Hace más de medio siglo – a mediados de la década de 1940, la radio era todavía ese mundo sonoro poblado de voces a las que nuestra imaginación y fantasía les diseñaban mil caras. Por eso años, existía una audición titulada, precisamente, "Tango y Bolero" que, si la memoria no me es demasiado infiel, se transmitía por Radio Rivadavia y su conductor era una de esas voces queridas de la radiofonía de nuestra infancia: Ernesto Sánchez Uriarte. Es posible que la cita no sea correcta, pero así me la dicta el recuerdo.. En todo caso que algún lector piadoso me corrija.
El tango, en su largo trajinar de mucho más de una centuria, siempre tuvo rivales, Algunos lo enfrentaron con encono, otros en cambio, con amistosa competencia. Entre estos están el jazz y el bolero. El calificativo inherente a la amistad, es correcto porque no fueron pocos los tanguistas que incursionaron en el jazz y en el bolero, ni los jazzistas y boleristas que se acercaron al tango.
Pese a las discusiones académicas que aún perduran, se puede sostener con bastante certidumbre, que el bolero latinoamericano nació en Cuba aunque se popularizó en México. Originariamente, el bolero, habría nacido en tierras españolas al calor de las danzas gitanas. No faltan etimólogos que sostienen que la voz deriva del caló volero (volar) como un modo de describir la coreografía de ciertas danzas gitanas. Luego llegó a América, mas precisamente a Cuba, donde se fusionó con ritmos afros y caribeños, hasta que se asentó en México desde donde conquistó al mundo.
El primer bolero habría sido el titulado Tristezas de 1886 cuyo autor, Pepe Sánchez, era un sastre cubano. Sin embargo algunos musicólogos opinan que quien le dio la estructura definitiva, tal como lo conocemos actualmente, fue Gonzalo Roig con su famosísimo Quiéreme mucho en la primera década del siglo XX.
No es mi intención ahondar sobre estos aspectos que hacen a la investigación musicológica. Sobre la historia del bolero en general y del bolero en la Argentina en particular, se ha escrito mucho y bueno. Recuerdo un libro del colombiano Jaime Rico Salazar –también autor de "Carlos Gardel y sus canciones"- y otro que hace algunos años publicó la Editorial Corregidor, un entrañable volumen de Ricardo Risetti titulado "De corazón a corazón" que me atrevo a recomendar a los que quieran saber, recordar y sentir algo de nostalgia a través del bolero.
De los muchos tanguistas que compusieron buenos boleros, cabe citar a Mariano Mores y José María Contursi autores de Cobarde, que grabó Leo Marini. A su vez, de los muchos boleristas que cantaron tangos, vale la cita de Antonio Prieto que grabó con la orquesta de Juan D´Arienzo (Julio 25, 1961) Después de la boda de Jorge Dragone y Abel Aznar, y La calle del pecado de Roberto Rufino y Roberto Lambertucci, además del LP "Antonio Prieto canta Tangos" en el que incluyó Una lágrima tuya, Percal, Sin palabras, El día que me quieras, Portero suba y diga, Uno, Canción desesperada, En esta tarde gris, Sus ojos se cerraron, Alma de Bohemio y Déjame, no quiero verte más.
De la extensa lista de bolerista tangueros. recuerdo a Rolando La Serie cantando Las cuarenta de Grela y Gorrindo, a Pedro Vargas con la orquesta de Osvaldo Fresedo haciendo La última noche de Bobby Collazo en tiempo de tango y a Fernando Albuerne cantando El choclo con la letra de Marambio Catán (Vieja milonga que en mis horas de tristeza...) en tiempo de bolero. Rodolfo Biagi con Hugo Duval, grabó con gran suceso, en tiempo de tango el tema Espérame en el cielo que es originariamente un bolero del compositor cubano Fernando Mulens López con letra de Roberto Lambertucci.
Son de imposible olvido en esta recordación el Trio Los Panchos y Los Cavá Bengal (que dirigía Tito Cavá). Ambos volcaron en tiempo de bolero tangos inolvidables. Uno de los más recurridos fue Sombras nada más de Francisco Lomuto y José María Contursi. Asimismo, el gran cantante chileno, Lucho Gatica, hizo en tiempo de bolero Adiós pampa mía de Canaro, Mores y Pelay y La Sonora Matancera, nacida en el caliente ritmo cubano, no pudo sustraerse a la tentación del tango y dejó una interesante colección de grabaciones que iremos mencionando en líneas subsiguientes.
Al brasilero Altemar Dutra, lo contratamos para la Fiesta Nacional del Egresado de 1968 en Vélez Sársfield , auspiciada por la desaparecida sastrería Thompson & Williams y cuya producción hicimos en la agencia de publicidad que teníamos con el conocido locutor y animador Fito Salinas. En esa oportunidad lo escuché cantar el tango de Pontier y Bahr, Pecado en tiempo de bolero, lo que fue toda una creación, muy aplaudida por los adolescentes que recién empezaban a tener noticias sobre los grupos de rock y su arrollador avance. Altemar grabó este tema que quedó incorporado a su repertorio.
Si volvemos a los intérpretes de tango que incursionaron con éxito en el bolero, es ineludible la mención de Libertad Lamarque quien en su estadía en México grabó muchísimos temas de María Grever, entre ellos Dímelo al oído, Es mentira y Prohibido aunque también registró temas de muchos otros autores. De igual modo Hugo del Carril registró algunos boleros de ninguna difusión últimamente: Ave sin vuelo de Andrés Falgás, Es inútil de Carlos Bahr y Don Filinto y Fue en Buenos Aires de Tito Ribero y Juan Clauso.
Creo oportuno, a esta altura de la nota, hacer una mención de los grandes nombres que llenaron la historia del bolero en la Argentina:
Leo Marini (Alberto Batet Vitali) entre muchos temas grabó los tangos Tristeza marina de Dames y Sanguinetti, Paciencia de D´Arienzo y Gorrindo, María de Troilo y Castillo, Nostalgías de Cobián y Cadícamo y con La Sonora Matancera, en tiempo de bolero, el tango Igual que una sombra de Pugliese y Cadícamo.
Gregorio Barrios, bilbaíno por nacimiento, pero artísticamente argentino, hizo famosos temas como Luna lunera, Final, Vanidad, Una mujer cuya autoría pertenece al músico Misraky y la letra a Sixto Pondal Rios y Nicolás Olivari.
Fernando Torres, catalán, nacido en Barcelona pero llegado de muy chico a la Argentina hizo famosos temas como Tres palabras, Cuando vuelvas, Humo en los ojos.
Hugo Romani (Francisco Antonio Bianchi) y Eduardo Farrel (José Luis Juliá) otros dos excelentes boleristas que, como los anteriores, tampoco perdieron la oportunidad de acercarse al tango.
Uno de los boleros más difundidos, quizás con una popularidad no superada en la Argentina, fue el tema de Don Fabián (Domingo Fabiano) titulado Dos almas que grabó Gregorio Barrios. Pero el dato poco conocido o menos recordado es que Don Fabián fue pianista en la orquesta típica "Los Mendocinos" que dirigía el Tano Lauro. Tampoco es muy sabido que la gran Olga Guillot cantaba tangos en Cuba allá por 1941-42 cuando Francisco Canaro la quiso contratar para su orquesta pero ella prefirió venir a Buenos Aires al año siguiente para dar un recital de boleros. De igual modo René Cóspito, con cuyo conjunto o desde el piano acompañó a casi todos los grandes boleristas de la época, fue un notable intérprete de tangos que dejó excelente grabaciones bajo el seudónimo de Don Goyo. Muchas temporadas veraniegas, Cóspito, con nombre propio y escudado en el apelativo tanguero, animó las noches del Hotel Provincial de Mar del Plata alternando los ritmos del jazz, el bolero y el tango.
Celia Cruz, grabó con La Sonora Matancera el tango-conga Facundo de Eliseo Grenet, e hizo sus primeros intentos como aficionada, en un programa de la radio CMQ titulado "La corte suprema del arte". En una de esas actuaciones ganó el primer premio cantando, en su particular estilo, el tango de Cobián y Cadícamo, Nostalgias. También con La Sonora, Carlos Argentino (Israel Vitenzteim Bahr), grabó en tiempo de bolero La casita de mis viejos de los mismos autores y Una canción de Troilo y Castillo. También Miguel Aceves Mejía llegó al tango dejando impecables grabaciones de Cicatrices, La última copa, Tomo y obligo y Volver.
Muchos hombres de rancia prosapia tanguera, compusieron buenos boleros. Es el caso de Enrique Cadícamo autor de Desde entonces con Guillermo Posadas; Enrique Mario Francini que compuso Déjame que te arrulle con Oscar Rubens; los hermanos Virgilio y Homero Expósito autores del famosísimo Vete de mi, uno de los boleros más difundidos en todo el mundo; Eladia Blázquez que a los 13 años compuso su primer bolero Inolvidablemente y luego hizo, entre otros, Humo y alcohol, Novelera y Tu mentira, que le grabó Roberto Yanés. Novelera fue llevada al disco en tiempo de tango por Héctor Mauré.
Precisamente el de Yanés (Roberto César Iannaccone) es otro nombre imposible de soslayar en esta recordación. Grabó para CBS Columbia con Astor Piazzolla Cafetín de Buenos Aires de Mores y Discépolo; Margarita Gauthier de Mora y Nelson; Fuimos de Manzi y Dames, y Griseta de Delfino y González Castillo. Con Osvaldo Fresedo registró un LP titulado "Tango de Gala" donde incluyó Barrio Pobre de Belvedere; Amar hasta morir de Fresedo, y Tengo de Majul y Perez Pechi.
Es obvio que el listado de esta recordación es incompleto. Rondan los nombres de la peruana Fetiche (Rosa Dolores Gutierrez) que dejó una excelente grabación del tango de Roberto Nievas Blanco y Homero Expósito Sexto piso con la orquesta de Roberto Pansera: Chico Novarro, autor de éxitos como Nuestro balance que él grabó en tiempo de bolero y Roberto Goyeneche con Baffa-Berlinghieri en tiempo de tango; Daniel Riolobos, cuyos registros de los tangos Uno y Garúa con Piazzolla permanecen inéditos, incluyó tangos en su repertorio. Una de sus últimas actuaciones la hizo por TV acompañado por el maestro Mariano Mores, cantando varios de sus temas; Mario Clavell cuya dilatada obra es merecedora de un profundo estudio o Charlo autor del bolero Llámame. También cantaron boleros Hugo Marcel y María de la Fuente; y a la inversa Siro San Román cantó tangos con las orquestas de Héctor María Artola, Alfredo Gobbi y Héctor Varela con el nombre de Carlos Yanel.
La memoria trae finalmente el recuerdo del tango Bolero cuya letra y música pertenecen a Santos Lipesker y Romildo Yiso respectivamente. Fue compuesto en 1947 en el momento de mayor éxito del tema de Bobby Collazo La última noche que fue gran suceso en la voz de Pedro Vargas y de Fernando Torres. Del tango Bolero hay una versión antológica de Osvaldo Pugliese con Roberto Chanel registrada en el mismo año de 1947. Al año siguiente lo grabaron Alberto Gómez con guitarras y Ricardo Tanturi con la voz de Roberto Videla pero sin alcanzar la trascendencia y la gracia de la versión de Chanel. Esos fueron los tiempos de la gran rivalidad entre el tango y el bolero.
Y detengo aquí el andar de esta nostalgia. Seguramente el lector tendrá mucho más para agregar ya que estos apuntes, tomados al azar de la memoria o con la ayuda de algunos recortes de mi archivo, son asaz incompletos.. Tango y Bolero son artes populares de nuestra América con un repertorio bastante similar: le cantan al amor, a sus dichas y a sus penas. El tango, quizás, hurga en otras tragedias humanas que el bolero prefirió no llevar a su cancionero pero ambos nos llenan de nostalgia el corazón.

Si desea opinar sobre este articulo, envie un email- - - - - - - ©Tango Reporter 2006

Volver a TANGO Reporter. - - - - - -Subscribirse a TANGO Reporter.

Subscripciones / Indice / Números especiales /Tarifa de avisos / Notas de tapa / Tango Links/
Copyright © 1996-2006 Tango Reporter