Tapa 152






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Tapa 154TANGO Reporter --- Nro 154 - Marzo 2009.
Cobián, Valentino y Mineralava.
¿Cuándo tuvo lugar su encuentro?
Por Carlos G. Groppa

En 1923, Mineralava Beauty Clay Company, fabricante de cremas de belleza, en busca de una espectacular campaña publicitaria para incrementar sus ventas, organiza un concurso de belleza y contrata a Rodolfo Valentino y su esposa Natacha Rambova para visitar 88 ciudades de los EE.UU. llevando un espectáculo de tango y escoger una Reina de la Belleza de entre las participantes que se congregaran en cada lugar. El pianista de la orquesta que los acompañó era Juan Carlos Cobián. Así, la vida funabulesca y bohemia del gran compositor se entrelazaba con la no menos intrigante del gran amante de la pantalla.

La gira que emprendió Valentino bailando tango con su esposa Natacha Rambova está documentada en los periódicos de las ciudades en que se presentó y en una película filmada por David O. Selznick, mientras que la actuación de Juan Carlos Cobián como pianista de la orquesta que los acompañó sólo figura en el libro biográfico "El desconocido Juan Carlos Cobián" (1976) que escribió Enrique Cadícamo sobre su amigo del alma y letrista de sus mayores tangos, casi 50 años después de ocurrido el evento.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, vayamos por parte, presentando someramente a los involucrados: Cobián, Valentino y la gira.

* Juan Carlos Cobián

Juan Carlos Cobián, uno de los más notables autores y pianistas que tuvo el tango, nació en Pigüe (prov. de Bs. Aires), el 31 de mayo de 1896. Atraído por el piano que tocaba su hermana Dolores cuando ya la familia estaba radicada en Bahía Blanca, Cobián termina sus estudios de música y en 1913 arriba a Buenos Aires, donde se gana sus primeros pesos como pianista tocando en bares y cines, poniéndole música al silencio de las películas.

En 1916 integró un trío con Eduardo Arolas. Tres años más tarde cumplió el servicio militar, generalmente bajo arresto. Licenciado después de algo más de un año, continuó con su vida normal, es decir, en las sombras nocturnas, entre tangos, whisky y mujeres.

En 1922, integró el sexteto de Osvaldo Fresedo. Al retirarse éste del lugar donde actuaba, Cobián formó su propio sexteto, pero no duró demasiado. En 1923, tocado por las románticas cartas que le enviaba desde New York una cupletista española con la que se había enredado sentimentalmente mientras ella actuaba en Buenos Aires, disolvió su sexteto, y una fría mañana de julio de 1923 viajó a su encuentro en el trasatlántico Southern Cross. No era de extrañar. Mujeriego empedernido, había dejado atrás varios sonados romances. Auténtico latin lover aún sin bailar el tango como Valentino, fácil de palabra y maneras distinguidas, con su maestría pianística, su impecable smoking y su aire mundano, admiradoras y aventuras era lo que le sobraban.

En el país del norte, tocó tangos alternados con jazz con su "Argentine Band"; secundó al crooner Rudy Vallée, adornó con su piano una gira tanguera de Rodolfo Valentino, y compuso su célebre Nostalgias.

Desilusionado al ver que nada pasaba con sus tangos, envuelto en complicados amoríos, y harto del whisky falsificado tanto por los gángsters como por él mismo, regresó a su patria en 1928.

Autor de muchos de los mejores tangos de todos los tiempos, Los mareados, La casita de mis viejos, El cantor de Buenos Aires, Niebla del Riachuelo, y muchos no menos memorables, falleció el 10 de diciembre de 1953, a los 57 años.

Verdadero evolucionista del tango, Juan Carlos Cobián marcó la música porteña para siempre.

* Rudolph Valentino

Rodolfo Valentino, nacido en Castellaneta, Italia, el 6 de mayo de 1895, a los 18 años se traslada a París. Luego emigra a los EE.UU. en el vapor Cleveland, desembarcando en New York el 23 de diciembre de 1913. Casi sin dinero y con escasos conocimientos de inglés, se ve obligado a desempeñarse en trabajos menores.

Un músico italiano de la orquesta del Maxin's, le consigue un puesto de mozo en dicho restaurante, donde le permiten bailar tango con las damas que concurren al lugar. Según algunos biógrafos norteamericanos e ingleses, se lo enseñó un bon vivants europeo con el que trabó amistad; según otros, un mozo del Maxin's, y según Cadícamo, Casimiro Aín, que en 1913 compartió con Valentino un pequeño cuarto en New York y además abrió una academia de baile en dicha ciudad.

Cualquiera sea la versión correcta, sus suaves modales, su mirar apasionado, y su cálido acento extranjero, conquistaban a cuanta mujer bailara entre sus brazos. Retribuido generosamente, la leyenda del gigoló había comenzado.

Mezclado con el incipiente cine mudo, debutó en 1914 como figurante. Al trasladarse a Hollywood, a partir de 1918 intervino en pequeños papeles. En noviembre de 1919 se casó Jean Acker, una ascendente actriz de MGM, pero su matrimonio duró un mes al descubrir que ella era lesbiana.

De piel oliva y ojos oscuros y sombríos, Valentino proyectaba un felino exotismo que no pasó desapercibido para June Mathis, autora del libreto de "The Four Horsemen of the Apocalypse" (Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis - 1924) y jefa de producción de dicha película, que lo contrató.

La película fue un suceso entre la generación joven. El tango bailado por Valentino, que cautivó al público, a partir aquí se bailó en todo el país.

Según cuenta la mitología de Sunset Boulevard, durante un baile de disfraz, bastó que Valentino, llevando la misma prenda gaucha que usó en "Los Cuatro Jinetes", se abrazara en un tango con la actriz y diseñadora Natacha Rambova, para enamorarse, tanto, que al tiempo, a pesar de no estar resuelto el difícil divorcio que arrastraba con la Acker, se casaron en Mexicali, México, en mayo de 1922.

En 1922, Valentino firmó un contrato con la recién formada Famous Players-Lasky (luego Paramount) para actuar en "The Young Rajah", a la que le siguieron, entre otras, "The Sheik" (El Caid), "Beyond the Rocks" (Más Fuerte que su Amor) (1922) con Gloria Swanson, y "Blood and Sand" (Sangre y Arena) (1922) con Nita Naldi.

Personalidad un tanto equívoca, Rudolph Valentino falleció de peritonitis el 23 de agosto de 1926. Tenía 31 años. Su entierro fue motivo de histeria colectiva, hubieron suicidios e incluso Mussolini puso una guardia de honor en torno a su féretro.

*Antecedentes del encuentro Valentino - Cobián

Natacha Rambova, involucrada cada vez más en la carrera de Valentino, lo instiga a exigir para ella el control artístico sobre sus películas. El rechazo de esta exigencia hecho por Famous Players-Lasky, hizo que Valentino, además descontento por su bajo sueldo y la falta de mejores y más artísticos proyectos, rompiera su contrato.

Durante la larga disputa legal que esto ocasionó, Famous Players-Lasky lo suspende sin paga y además le impide trabajar para otros estudios. Así se pierde "Ben-Hur" en MGM, que la hizo Ramón Novarro. De repente, la estrella masculina más grande del cine mudo se encontró sin trabajo, con abultadas facturas legales que pagar y ningún dinero que le entrara.

Situación similar vivía Cobián. Cuando éste vio que los tangos que tocaba con su "Argentine-Band" en el bar del McAlpin Hotel no traspasaban las puertas del lugar, se dedicó al jazz. Así y todo, no pudo renovar su contrato, por lo que se vio forzado a desintegrar su grupo y salir a buscar otro medio de vida.

En ese momento y casi simultáneamente, Valentino y Cobián se habían quedado sin trabajo. Pero algo inesperado que les ocurrió, los ligaría.

* Mineralava busca una promoción

En medio del período de estrechez económica que sufrían los Valentinos conocen al empresario y hombre de negocios S. George Ullman.

Ullman, que había trabajado previamente con Mineralava, después de convencer a sus directivos de que Valentino, debido a la legión de admiradoras que lo seguían, estaba perfecto para la gran campaña publicitaria que tenían planeada para promover sus ventas, lo contrata. Desesperado por dinero, viendo en ello una salida a su escasez monetaria, Valentino acepta.

Bien pagado –7.000 dólares semanales–, el contrato estipulaba que tendría que constituirse en pareja de baile con su esposa Natacha y crear un espectáculo de danzas para recorrer en 17 semanas, de marzo a junio, 88 ciudades, entre ellas Baltimore, Boston, Atlantic City, Chicago, Salt Lake City, Philadelphia y Washington, haciendo exhibiciones principalmente de tango mientras promovían el producto.

* El encuentro Cobián y Valentino

Mientras esto le ocurría a Valentino, Cobián, sin trabajo como pianista y enredado continuamente con mujeres, entre ellas la ex-amante de un gangster, ve su situación económica declinar alarmantemente hasta su encuentro con Harry Kosarin.

Kosarin era un baterista norteamericano que había vivido en Buenos Aires entre 1920 y 1922, y actuado al frente de su "Harry Kosarin Jazz Band" en el Armenonville, donde trabó amistad con Cobián. Radicado ahora en New York, le ofrece representarlo como pianista en "The Wild Gaucho", un espectáculo de tango que Valentino iba a montar en el Waldorf-Astoria Hotel y luego llevarlo en gira por todo el país y Canadá. Hecha las presentaciones, Valentino, cuyo espectáculo estaba totalmente armado con personal ajeno al tango, no titubeó en tener "un auténtico músico argentino de tango" a su lado y lo contrató como asesor musical del espectáculo.

Este episodio, contado así por Enrique Cadícamo, no coincide con la gira que narran los biógrafos de Valentino. Ninguno nombra "The Wild Gaucho", el Waldorf-Astoria o a Cobián tocando el piano durante la gira. Tampoco dicen, como afirma Cadícamo, que la gira de Valentino se interrumpió por presión de FS-L que lo tenía suspendido por su litigio con el contrato. A su vez, Cadícamo tampoco habla de Mineralava.

Lo que pudo haber ocurrido es que como Cadícamo narró esta historia casi 50 años más tarde de ocurrida, fácil pudo ser que un lapsus de su memoria le hiciera confundir y mezclar los hechos concernientes a una gira que Cobián hizo como pianista de la cupletista, su antiguo amor que lo impulsó a viajar a los EE.UU., y la que hizo con Valentino.

Sea como fuese, capitalizando el éxito de "Los Cuatro Jinetes", Valentino arma el espectáculo para la gira sobre la base del mismo número de tango que bailó en la película, con el agregado de algunas danzas folklóricas españolas, rusas y orientales.

La gira que los transportaría en un automotor privado por las 88 ciudades, la comienzan en el Century Theatre de New York a beneficio del Actors Fund (Fundación de Actores) en un programa junto con Will Rogers y Jeanne Eagels. La pareja causó sensación. Tal fue el suceso que Valentino tuvo que huir al ser perseguido por más de 300 entusiastas cuando dejó el teatro.

La histeria pública provocada en su debut los siguió dondequiera que se presentaban, paseando el tango por todo el país.

La gira, que generó una tremenda publicidad, le rindió a la pareja, entre su salario y su porcentaje de boletería, un gran ingreso económico, batiendo récords de ventas de entradas en varios teatros. Pero mientras las admiradoras acosaban a Valentino en cada ciudad que pasaba, los periodistas no fueron tan efusivos. Malignamente no le sacaron de encima su imagen de gigoló, tildándolo de "afeminado". Contribuyó a esto que el astro pregonaba un producto de belleza que él mismo manifestó usar.

Copiando la mecánica de los concursos de belleza del momento -Miss América empezó en 1921-, terminada la gira, las 88 concursantes elegidas fueron transportadas a New York y alojadas junto con sus chaperones en un piso entero del Waldorf-Astoria. Luego desfilaron por la Quinta Avenida hasta el Madison Square Garden, el famoso escenario de las grandas peleas de boxeo, donde Valentino escogió y coronó a la ganadora Norma Niblock, de Toronto.

Este concurso nada le aportó a Mineralava. Associated Press, United Press y la International News Service la ignoraron en sus comentarios, como así mismo muchos otros periódicos se negaron a incluir la palabra Mineralava en sus artículos. En sus secciones dominicales de fotograbado, The New York Times y The New York Herald publicaron fotos de Valentino coronando a la ganadora, pero sin mencionar para nada a la firma patrocinadora.

Como documento vivo del evento quedó un corto documental de 13 minutos realizado por quien luego sería famoso productor de MGM, David O. Selznick, en ese momento con 21 años de edad. Titulado "Rudolph Valentino and His 88 American Beauties" (Rodolfo Valentino y sus 88 Bellezas Americanas), la película aún se puede encontrar como bono en un video-cassette de "The Sheik".

Escogida la ganadora, en el film se va a Valentino unirse a ella, rodeado de las bellezas de New York, Los Angeles, Birmingham, Baltimore y Wichita. Extrañamente, durante todo el corto en ningún momento aparece Mineralava como patrocinador o como producto, como así mismo no se ve a Cobián tocando el piano, ni a Natacha al lado de Valentino.

* Conclusión sobre Cobián

Lo curioso de la gira de Cobián con Valentino es lo que cuenta Cadícamo sobre la cupletista. Apareciendo de tanto en tanto en la vida neoyorquina de Cobián y queriendo retenerlo a su lado de alguna manera, le ofrece unirse a ella y su hija, consumada zapateadora, para realizar una gira de 20 semanas como solista de piano y acompañante del espectáculo internacional que ambas iban a montar. Cobián aceptó, y a partir de octubre de 1925, se presentó con ellas en Philadelphia, Baltimore, Washington, Chicago, Cleveland y otras ciudades. Incluso en Canadá. Coincidentemente estas ciudades son casi las mismas en las que actuó Valentino.

A las dos semanas, disgustado con la cupletista, Cobián abandona la gira y regresa solo a New York. ¿Acaso esta es la gira interrumpida que Cadícamo le atribuye a Valentino?

A partir de 1926, la vida de Cobián en New York se torna difícil. Salvo un trabajo con el violinista Pancho Rosquellas, que radicado en los EE.UU., le ofrece sumarse a su agrupación de tango para actuar durante un par de semanas en el Embassy Club, unas presentaciones en la National Broadcasting para América Latina, y unas grabaciones para Columbia, ningún trabajo mayor le aparece.

Sin contratos estables, con altos y bajos, tocando aquí y allá, saltando de un amor a otro y dejando algunos discos desperdigados en distintos sellos, a Cobián le era cada vez más arduo ganarse el sustento. Por lo que, cinco años después de su llegada, incomprendido en su talento musical, desilusionado por el trato recibido, abrumado por amores contrariados, habiendo formado una orquesta para tocar fox-trots y pasodobles mechados con tangos, totalmente descorazonado, en los primeros meses de 1928 regresa a Buenos Aires a bordo del trasatlántico "American Legion", para años después ponerle música a los inmortales versos de su entrañable amigo Cadícamo "vuelvo vencido a la casita de los viejos", vívido reflejo de su triste experiencia en el país del norte, y componer sus más brillantes tangos.

* Conclusión sobre Valentino

A fines de 1923, terminada la gira de Mineralava, Valentino regresa a Hollywood. La gira y su recién publicado libro de poesías "Day Dreams" (Sueños de Día, 1923), grandes sucesos financieros para el actor, mantuvieron su nombre en los titulares mientras estaba en suspenso con su trabajo cinematográfico. Su éxito, los elogiosos comentarios periodisticos, las largas filas de admiradores en los cines y la totalidad de las ganancias que rendían la re-edición de sus películas, le dieron la pauta de que no estaba pasando inadvertido y, por lo tanto, se merecía un mejor salario por parte de FP-L. Increíblemente Famous Players-Lasky le ofreció un sueldo de $7.500 semanales, para trabajar en "The Hooded Falcon", película que nunca se concretó. Valentino se aferró a "Monsieur Beaucaire", un proyecto de Rambova que, no sólo fue un desastre sino que sus escenas sin camisa, con pantalones bombachos de raso y usando pelucas empolvadas irritaron a los críticos, ocasionando una repercusión negativa en los periódicos que lo etiquetaron de "afeminado".

Y si bien sus películas finales, "The Sainted Devil" (El Diablo Santificado), "Cobra", y "The Eagle" (El Aguila Negra) funcionaron bien, sólo "The Son of the Sheik" (El Hijo del Caid) fue un éxito rotundo al ser estrenada semanas después de su muerte ocurrida el 23 de agosto de 1926.

Lo innegable de Valentino fue que, aún vestido con dudoso atuendo gaucho y bailando un ambiguo tango con la actriz Beatrice Domínguez vestida de española, puso el tango en el tapete internacional. Y aunque su nombre aún está en boca de todos, muy pocos de sus críticos como bailarín de tango han visto "Los Cuatro Jinetes" en sus totalidad y muchos menos alguna de sus otras películas. Indiscutido primer símbolo sexual masculino del cine, y no obstante haber sido siempre cuestionada su orientación sexual, aún hoy en día es adorado por millones de admiradoras, a tal grado que su mito sobrevivió a la mayoría de las estrellas del cine mudo que le disputaron la popularidad del público*

  • Bibliografía:
  • Archivo de Times - Dec. 17, 1923
  • Wikipedia: Mineralava Dance Tour
  • "Valentino cuando yo lo conocí" por S. George Ulman (libro)
  • "Rudolph Valentino & el Mineralava Tour de 1923", por Edward Lorusso
  • Cadícamo, Enrique. El desconocido Juan Carlos Cobián. Bs. Aires 1976. Bajo el Signo del tango. Bs. Aires 1987.
  • Groppa, Carlos G.. The Tango in the United States, McFarland, EE.UU, 1204.
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